Willow…
“Adrian, a algunos de nosotros también nos gustaría ver a Willow”, oí decir a Kylie desde la puerta. Cuando abrí los ojos, estaba de pie con las manos en las caderas, mirando a Adrian.
“Hola, Kylie”, dije, y ella corrió hacia mi lado de la cama.
“Hola, Willow, ¿cómo te sientes?”.
“No muy bien, pero podría ser peor”, respondí.
Kylie le pidió a Adrian que se marchara para que pudiéramos estar un rato a solas y, después de protestar bastante, él accedió a ir al hotel y ducharse con la