Mundo ficciónIniciar sesiónTal como me advirtiera, no estuve sola mucho tiempo. La energía del sello atrajo a algunos elementales que vivían cerca. Era la primera vez que veía duendes del bosque desde mi funesta experiencia en Península San Pedro, y me llevó un par de minutos relajarme cuando se detuvieron en el límite del círculo. Eran una familia completa: madre, padre y media docena de retoños de pocos centímetros de alto. Conseguí sonreír







