Mundo ficciónIniciar sesiónSe elevó con una rapidez que me cortó la respiración. Nos alejamos hacia el sur sobrevolando el curso medio del Manso, que traía poca agua tras el verano de sequía y calor tan intenso. Sólo un minuto después descendíamos en un islote diminuto y lleno de árboles en mitad del cauce, que en ese lugar corría entre altos acantilados coronados de alerces, sin orillas por varios kilómetros. Había elegido bien el luga







