Frederick
Williams, bajó la escalinata de la torre donde vivía Leah con los niños, cargaba sus tres mochilas, mientras ellos saltaban a su alrededor eufóricos. Ella y Catriona los siguieron de cerca, aunque no llegaron al automóvil, simplemente se quedaron sobre el último escalón observándolos irse. Se podía ver cuánto le costaba desprenderse de ellos, confiarlos a alguien más.
Por otro lado a pesar de que se moría por acercarse, no lo hacía porque aún era un tanto incomodo vernos a pesar d