Leah
Mientras Frederick terminaba el papeleo me llevaron a una habitación y le negaron la entrada a todos los que fueran mi esposo. Me sentí aliviada por eso porque a pesar de conocer sus buenas intenciones. Me estaban volviendo loca. Todos parecían tener una opinión. Mamá me sugería que caminase y Catriona que me sentase, así pronto comenzó una guerra entre los dos bandos que disputaban las riendas del trabajo de parto.
Finalmente una de las enfermeras, desalojo la habitación y no pude senti