Leah
El coche se detuvo frente al Caesars Palace y me dispuse a bajar con la sensación de tener un nudo en el estómago, me sentía realmente abrumada. Ni siquiera estaba segura de por qué había tomado aún avión privado a mitad de la noche para ir a buscar a Frederick.
Respiré profundamente cuando el chofer me abrió la puerta del auto y me señaló con la mano la entrada del lujoso hotel. La imponente fachada me dejó completamente boquiabierta. A pesar de lo que me había dicho Catriona, dudaba much