Leah
Finalmente teníamos los tres puntos que necesitábamos, habíamos dado con el sujeto que golpeo a Frederick dejándolo inconsciente, tal como creímos el Mercedes negro en el que los trasportaron era robado. Lo extraño era que la concesionaría ni siquiera estaba enterada de que alguien tomó un vehículo, por lo que de inmediato supimos que ese robo había sido perpetrado por alguno de sus empleados.
No fue muy difícil dar con el empleado que se llevó el auto a mitad de la noche, por suerte para