Daniel me arrastró a través del corredor, sosteniendo mi cabello con una de sus manos, mientras que con la otra llevaba del brazo a mi amiga. Cuando llegamos a la puerta de la suite, la empujó con fuerza hacia ella. Había jurado hacer una llamada para que terminar con Frederick, sacar a la luz el fraude y las deudas que aun acarreábamos.
Ella tampoco deseaba poner en peligro a nadie por lo que nos vimos obligadas a obedecer.
—Abre la puerta. —Le ordenó con voz áspera ofreciéndole la tarjeta de