Parte 3...
— ¿Puedes llamar un taxi o enviar a tu empleado a traer mi auto aquí?
— No es bueno que manejes – se dirigió a la mesa donde dejó su celular apagado y cuando llamó vio varios mensajes y llamadas perdidas — ¿Tu celular ya está apagado?
Ella asintió y caminó hacia donde había caído la bolsa. Tomó el dispositivo y cuando lo encendió, sucedió lo mismo con el suyo. Antes de decir nada, el celular volvió a sonar. Ella respiró hondo y lo miró en busca de apoyo.
Y de la nada todo se convirti