Parte 4...
No tenía idea de cuánto tiempo había estado comiéndose con los ojos a Juliana desde la distancia. Cada vez que la veía pasar, me quedaba mirándola, con ganas de saborear esa boca, sentir sus manos sobre su cuerpo, saber cómo era en la cama.
Y ahora que había probado su beso, sabía que tenía que hacer cualquier cosa para seguir adelante con ella. Él no era hombre para usar el chantaje, pero entonces iba a aprovecharlo o ella nunca le daría una oportunidad.
Solo quería unas pocas noche