Capítulo 96: Lo que me hace sentir.
Connie sentía la calidez del cuerpo de Gael contra el suyo, el peso de ese ser ligeramente sobre ella, mientras sus labios seguían saboreando los suyos.
—Ah… Gael… —susurró ella contra su boca, los ojos entreabiertos y su mirada celeste tiñéndose de un rojo carmesí de su loba emocionada. Su voz, impregnada de deseo, fue suficiente para detenerlo, aunque solo por un breve instante.
Los ojos de Connie eran como fuego, uno ardiente que amenazaba con consumirlo todo de él. Gael sintió su corazó