Capítulo 33: Loba deseosa.
Ese ser la encimó con dominio, sus manos sobre el colchón, alrededor de Connie, los blancos mechones de su cabellera cosquilleando la piel de esa hembra.
Connie se quedó inmóvil, sus ojos abiertos de par en par disfrutando de la vista, ella llevó una de sus manos hacia el cabello de Gael, tirando de él, lo acercó, sus labios a centímetros, sus alientos entrelazádose.
—Ah… Bésame, Gael… —pidió ella con tono tembloroso, ansiosa, desbordante de deseo sexual. Pero esta vez, no quería avanzar e