Capítulo 126: Saciarnos mutuamente.
El lago se encontraba en una calma absoluta, pero, los sonidos de los animales nocturnos llenaban el ambiente como música distante… y dentro de ella, Connie se sentía hecha un caos de emociones y sensaciones.
Su cuerpo entero respondía a él, a Gael, como si fuera el único ser capaz de encenderla de esa manera, de excitarla y nublar su juicio.
Esa hembra no necesitaba palabras, no podía encontrarlas. Su cuerpo habló por ella, cuando sus manos se aferraron a la camisa de él y de un tirón, la