Capítulo 125: Profundamente enamorados.
"Es mío… Él… es solo mío…"
Pensó Connie, sus ojos rojos como rubíes lo observaban con una intensidad desbordante.
Sus manos, temblorosas, se aferraban levemente a Gael, como si quisiera fundirse con él, movida por la ola de sentimientos que la estremecía.
Sabía que él era su mate, su otra mitad, su destino.
Lo había marcado.
Era su esposo, el único macho con el que compartía su alma, su cuerpo, su todo. Y aun así, siempre había sentido ese vacío doloroso… esa sensación de que algo c