La mañana llegó y Romma pudo ver que Sandro no llegó a dormir. Nunca había ocurrido antes pero tras la discusión entre ellos, supuso que él había preferido mantenerse lejos hasta que se le pasara la rabieta y decidió que cuando él quisiera, lo discutirían con más calma.
Se fue a su oficina y se dedicó a su trabajo por horas, hasta que llegada la hora de la reunión que tenían pautada con los abogados para terminar con algunas cuestiones legales de ROMMA, se dio cuenta de que Sandro aún no la lla