Manolo estaba de regreso, estaba segura de que había sido él... Era el tipo de señal que solo él podría dejar en su puerta
Solo había una palabra en capacidad de describir cómo se sentía en aquellos momentos; molida
Ya había tenido unos días horribles, pero la presencia nocturna de Manolo Jiménez en su casa había terminado de empeorarlo todo. Nunca pensó que las cosas fueran a escalar a tanto, después de todo, Marisa no sabía hasta que punto Manolo quería vengarse de la supuesta ofensa que ella