Mundo de ficçãoIniciar sessãoTheo se encontraba en el asiento del auto. Tomó su placa policial y la dejó sobre el asiento. Abrió la puerta del auto y bajó de este.
— ¿Estás listo?— preguntó Adam. Theo sintió el aire fresco golpear su rostro y suspiró. Miró a su compañero y se mordió el labio mientras veía la oscuridad de la carretera que daba hacia la casa donde se encontraban los rehenes.






