Capítulo 23 – El chico de las estrellas.
Camila, Paula y yo volvíamos a casa en taxi. Mi prima estaba agotada, ni siquiera sabía si se había acostado con Miguel, pero no pude preguntárselo, porque se quedó dormida a mitad de camino.
- Estás muy callada – dije hacia Camila, que no había intentado convencerme de nada en todo el trayecto. Ella se encogió de hombros sin soltar prenda - ¿de qué hablabais, Darío y tú?