Ana
Recostada en la camilla, observó cómo el bullicio del hospital se reflejaba en las personas que pasaban fuera de mi habitación. Siento una pesadez en mi corazón, como si un manto oscuro cubriera todo lo que he conocido y experimentado en mi vida; mis sueños, mis esperanzas e incluso mis temores se desvanecen en un abrir y cerrar de ojos.
Me encuentro sumergida en este profundo abismo de incertidumbre, sin saber qué depara el futuro. Me siento vulnerable, perdida y llena de preguntas sin re