Capítulo 36: De nuevo en Argentina.
BUENOS AIRES.
—Buenas tardes señora Antonella.
—Buenas tardes Licenciado Alcántara, ella es mi hija Isabella.
—Señorita Isabella, encantado de conocerla.
El licenciado me toma la mano y se la lleva a sus labios, esto lo hace sin dejar de mirarme.
Nunca me imaginé que fuese un hombre tan joven, a lo sumo debe tener unos treinta años, para la cantidad de títulos que posee se diría que ha pasado toda su vida estudiando, además de inteligente es hermoso, es un moreno c