El domingo pasó en medio de una preparación silenciosa a medida que se acercaba la fecha de la audiencia judicial. Elena pasó la mañana revisando notas del abogado de Marcus tratando de comprender el lenguaje legal que podría dar forma a su futuro. La mansión se sentía más pesada que nunca con Victoria moviéndose por las habitaciones como una tormenta silenciosa que nublaba su presencia, un recordatorio constante del dolor que su amor había causado. Sin embargo, Elena se negó a permitir que la