Dana colgó el teléfono, su corazón latía con fuerza. Había marcado a la administración de las residencias en Nueva York, donde solía vivir con Mateo, esperando encontrar alguna pista sobre él. El vacío de las últimas semanas había empezado a consumirla, y la revelación de que había sido dado de alta hacía más de una semana solo había avivado su ansiedad.
La línea de atención fue atendida por una voz amable pero formal.
-Residencias Riverstone, buenos días. ¿En qué puedo ayudarle?
Dana resp