Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa niña no podía dejar de mirar la fotografía que recién le había enviado su amiga: era imposible apartar los ojos de aquel rostro tan perfecto y esos ojos tan brillantes. El cabello era tan rubio que parecía incluso que le pegaba de lleno la luz del sol.
—No me imagino un mundo lleno de esas mujeres…—dijo en voz baja, mientras se miraba de reojo en el espejo.
Sacnicté no alcanzaba a comprender por qué Gr