Mundo ficciónIniciar sesiónCon lo que le queda de fuerza me arroja por la ventana, salgo volando, los vampiros de ambos pasillos se acercan queriendo detener mi trayectoria, pero atravieso el cristal, pequeños fragmentos de vidrio se clavan en mi piel y me causan heridas pequeñas, en ningún momento dejo de ver a los ojos a Armand, los cuales pasan de rojo carmín a grises, me sonríe y esa simple acción hace que se generen grietas en sus mejillas y pequeños pedazos de él comienzan a caer al suelo.
El viento que e







