Mundo de ficçãoIniciar sessão—Te amo… y no es mentira… te amo con cada fibra de mi ser y me siento tan mal por haberte lastimado de esta forma… yo…— de nuevo las lágrimas se agolpan en mis ojos, peleando entre ellas por caer de mis mejillas.
De pronto Dieter me toma entre sus brazos y levanta mi rostro, su mirada destila ternura y arrepentimiento, aún está cargada de dolor, aun así se inclina hasta que sus labios se posan en los míos, temblorosos y salados por las lágrimas que han llegado hasta ellos. Sin pensarl







