Mundo ficciónIniciar sesiónVolteo a ver Damián, sus ojos me ven con odio, rencor, claramente no le agrada la orden que Elizabeth le da, pero no es que tenga poder para decidir. Él solo asiente con la cabeza mientras Catalina clava su mirada en el piso, triste, abstraída de lo que hablamos, como si quisiera desconectarse de todo.
—Así será, mi señora— responde Damián, las palabras salen algo atragantadas, pero las pronuncia tal y como esperaba Elizabeth.
—Perfecto… no lleves a ninguno de tus hijos, ¿ente







