Mundo ficciónIniciar sesiónEl frío de su cuerpo desaparece, abro mis ojos y me doy cuenta que esto de nuevo sola en el bosque, al lado del lago, busco con la mirada a Armand y lo único que aún queda entre mis manos es el medallón, lo vuelvo a ver con curiosidad, lo abro y noto que el pétalo sigue ahí, rozagante, muestra del último ramo de rosas que recibí de Damián.
Lentamente, ante mis ojos el pétalo comienza a secarse, se marchita y pierde sus colores vivos y llamativos, cambiándolos por tonos marrones y café







