¡Es una mujer peligrosa!
“¿Dónde están mis niñas? Pregunto tan pronto como entro a la casa y dejo caer mi maleta en el sofá.
Están en la biblioteca, señor Ventura. - Responde la criada con una media sonrisa y se dirige directamente a la cocina. Me deshago de la corbata y me dirijo con pasos ansiosos a la habitación que me indica. En el camino, saco tres lirios blancos de un jarrón y mientras me acerco a la puerta giro la perilla lentamente, encontrando a los tres concentrados en sus libros. Me