Punto de vista de Mariana
El aire dentro del edificio era frío e inmóvil. El silencio era absoluto, presionando contra nosotros desde todos los lados. El polvo cubría todo: el suelo, las paredes y los restos de maquinaria que habían sido abandonados para oxidarse.
—Petrov —llamó Dimitri en voz baja.
No hubo respuesta.
Avanzamos más adentro del edificio, paso a paso, con las armas en alto y los ojos adaptándose a la oscuridad.
Entonces, movimiento. Por el rabillo del ojo vi una figura salir de d