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El punto de vista de Sofía
Mis ojos se abrieron y fruncí el ceño ante el terrible dolor que estaba teniendo lugar en mi cabeza. No sabía por qué. Ni siquiera supe cómo me quedé dormido.
Lo último que recordé fue...
Mierda.
Mierda. Mierda. Mierda.
Jenny.
Salté de la cama al instante y corrí hacia la puerta. No podía creer que Lyanna me hubiera dejado inconsciente. ¿Cómo pudo haber hecho eso?
Salí corriendo de mi habitación y me detuve en seco cuando vi a Jenny sentada en el sofá de la sala de