Capítulo 29. ¿Qué es lo que me ofreces?
Como declaración era extraña por decir lo menos, pues la mirada de John era determinada, no la veía con ojos de enamorado, de hecho él se veía tan confundido como Anabella.
—Despierto tus instintos de caballero blanco, eso es todo...
—Maldición, yo nunca he sido un caballero blanco —acotó John exasperado y se acercó a ella, Anabella sintió como con sus manos recorrieron su cintura hasta que sus dedos la apretaron lo suficiente para atraerla a sus brazos.
Los latidos de Anabella de inme