Tomó mi mano y caminamos hacia la habitación de Luciano.
Cada paso me pesaba más que el anterior. Cuando Daniel abrió la puerta, Luciano levantó la vista de inmediato.
Su expresión cambió al ver nuestras manos unidas. Daniel sonrió satisfecho.
—Tenemos una buena noticia. Paulina decidió regresar conmigo. Vamos a reconstruir nuestra familia. —me dió un beso en la mejilla mientras yo me quedaba paralizada.
El silencio llenó la habitación. Luciano no me quitó la vista de encima sin entender que ha