Paula
Cuando cuelga me dice que la consulta será en dos días y eso me hace botar el aire de mis pulmones con fuerza, pero está hecho. Solo asiento con la cabeza y le pido que haga algo conmigo para despejar, no duda en decir que sí. Así que estiro mi brazo para agarrar un libro, que encontré en su biblioteca temprano en la mañana curioseando. Le pido que lo leamos juntos, “El donante”, me parece superinteresante el título y la sinopsis. Al parecer le encanto la idea, porque me arrebato el libro