Nathan se despertó un rato después, no encontró a Ekaterina por ninguna parte en el departamento, sin embargo encontró una nota sobre la mesa con una simple oración escrita: «No me busques, esto lo hago por ambos.»
La habitación de la joven estaba intacta, no se había llevado nada de ropa, ni siquiera sus antiguas armas, solo Las Purificadoras y el libro.
Sabía que Ekaterina no quería ser encontrada, pero él no estaba dispuesto a dejarla ir así sin más, la encontraría y la ayudaría. Esa era una