Jun se encontraba conversando con un grupo de personas, incluyendo uno de los diseñadores y amigo cercano de Mikhail, quien había recibido grandes elogios esa noche—Cristian.
Mikhail había colocado una de sus manos en la espalda baja de Jun, y él temía moverse y ser rudo delante de tantas personas, pero la verdad era que se sentía un tanto incómodo.
Continuó riendo y opinando a medida que hablaban, y encontró la oportunidad perfecta para alejarse con el pretexto de ordenar un trago.
Eligió una