No había otra forma de describir lo que sus ojos veían más que llamarlo insólito. Con el paso de las semanas, la atmósfera en el condominio era apacible y familiar. Los Russeau y los Fiore parecían llevarse bien, especialmente Edward y Brendan.
Jonathan siempre se mantuvo un tanto alejado, pero nunca se quejó de la situación. Su desaprobación era bastante evidente para todos, pero Edward nunca mostró estar herido por su comportamiento.
A pesar de sus evidentes ganas de irse, Jun lo convenció p