Capítulo 42. Eres un buen amigo
Stella no supo cuánto tiempo pasó junto a Emilia, abrazada a ella, pudieron ser segundos, minutos u horas, no sabría decirlo. Sentía una fuerte opresión en su pecho por la dura infancia que su mejor amiga había vivido, no podía compararse con su vida; ella había sido una persona enfermiza, pero sus padres nunca la habían dejado sola, la protegieron toda su vida. No podía imaginar el tipo de abandono que Emi había sufrido, le dolía y no sabía qué decir ante aquella terrible verdad.
—Lo siento —m