Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo 14. Amanecer
No era un secreto ya para nadie que Rodrigo Heredia no dormía. O al menos dormía mucho menos que el resto de las personas, eso era seguro. Sin embargo, aquella noche una vez que el tiempo se desdibujó entre los brazos y la calidez del cuerpo de Nara, durmió. Durmió con demasiada tranquilidad, su respiración fue pesada, en señal de que había entrado en sueño profundo. Se sentía descansado, con ganas de llevar a Nara a todos lados.







