Capítulo 49. Ansiedad.
Después de entregarse a una apasionada noche de amor, Alex y Abril yacían acurrucados en la cama, disfrutando de la calidez del momento. Sin embargo, la preocupación de Abril no desaparecía. Mirando al techo, comenzó a hablar sobre su día a día.
—Alex —dijo con un tono de inquietud. —No puedo dejar de pensar en el futuro de nuestra pequeña. Es una niña loba, y no sé cómo abordar la situación más adelante.
Alex sintió la tensión en la voz de Abril y la miró con ternura.
—Lo sé, Abril. Pero tenem