Mundo ficciónIniciar sesiónS A W Y E R
—¿No te vas a disculpar?—la voz de la abuela suena de la nada, de mala manera encima, pillándome totalmente desprevenido a lo que ella blanquea los ojos disgustada.Llevaba ya puesta una de sus clásicas mascaritas y un vestido vaporoso que usaba de pijama desde que se casó con mi difunto abuelo. Eso siempre había sido suficiente material para que mi cerebro tuviera tramas para elaborar pesadillas durante mucho tiempo. Me co






