~POV de Kenzie~
El calor del verano en Texas me golpeó como una bofetada en cuanto bajé del avión, denso e implacable, pegándose a mi piel como una promesa que no estaba segura de querer cumplir. O tal vez sí.
Dios, realmente me moría por cumplirla.
Me llamo Kenzie, tengo veintidós años y pasé los últimos ocho pretendiendo que el padre de mi mejor amiga no era el centro de cada fantasía sucia que me mantenía despierta por las noches, con los dedos deslizándose entre mis muslos en la oscuridad.