Mundo de ficçãoIniciar sessãoEscucho las pisadas acercarse antes de que abra la puerta. Cierro los ojos y me hago la dormida. No quiero discutir ni reprocharle nada porque en el fondo no puedo exigirle un sentimiento. Un sentimiento que no me correspondía a mí en aquella época, pero que me habría gustado que lo tuviera.
Abre la puerta y camina hasta la cama. Se sienta en el borde, a mi lado.
- Nunca se te ha dado bien mentir - bromea pasando sus dedos entre mi pelo.
Abro l







