—Entonces ¿Estás lista para intentarlo de nuevo? — Se volvió el señor Duncan a preguntarle con una gran sonrisa en el rostro —
-¿Intentar qué de nuevo? – Preguntó Rosalin con lágrimas en su rostro —
-Esto. Los dos. Juntos otra vez – Dijo el señor Duncan con un tono suave y una gran sonrisa –
-Bueno, hasta ahora se siente bien – Dijo Rosalin con una sonrisa – Hablar contigo y sentirte cercano –
-Siempre Rosalin – Dijo el señor Duncan – Eres mi esposa y eso nunca va a cambiar así te vayas al Tim