-Y hasta que por fin puedo hablarte – Dijo Evelin –
-¿Qué? – Preguntó Rosalin sintiendo que su corazón se detenía –
-Estás muy cómoda ¿Verdad? Viviendo con mi marido – Dijo Evelin – ¿Cobrándote lo que yo te hice en el pasado? –
-¡Evelin! ¡Basta ya! ¿Qué quieres? – Preguntó Rosalin –
-Quiero recuperar mi vida y quiero dinero. Mucho dinero. Y por el momento, tú estás en la que era mi posición, ahora tú me lo puedes conseguir. Duncan, te lo puede dar – Evelin la miró de arriba abajo – ¡Supongo que