Era una hermosa mañana de domingo. El cielo azul y los pájaros cantaban. Rosalin podía ver todo el paisaje a través de la ventana abierta del cuarto de costura donde se encontraba haciendo unos vestidos para ella y para Sarah.
Estaba muy concentrada, pero su mente también se iba a los momentos más hermosos de la boda de Evelin y Nick. Le encantó ver a su hermana tan feliz después de todo lo que ha vivido. Sólo ha pasado una semana y los nuevos esposos, todavía están en su viaje de luna de miel