Es así como estando en el pequeño restaurante, la cercanía entre estas parejas era inevitable la cual causaba una especie de tensión extraña entre ambos, donde la mayor parte de la incomodidad y rareza provenía de Kenia y su suegro, quienes lanzaban miradas de odio retadoras, cada vez que podían.
Ante estos actos, que eran un claro ejemplo de intento de provocación, deciden ignorarlos ya que el simple hecho de hacerles caso, los volvería unas personas con poca clase como sus “enemigos”, quiene