Capítulo 13.
Esperé a que Patrick estuviera lo suficientemente dormido como para que no notara mi partida. Besé su frente dulcemente, tomé el bolso con las pocas cosas que tenía ya que la mayoría las había dejado aquí, tomé un par de esos pastelitos que habían sobrado porque por más de que siguiera esa receta al pie de la letra diez mil veces, ninguna de ellas me salía de la misma forma a como las preparaba ella, me ayudaría a no extrañara tanto. Me fui en plena madrugada, con un poco de miedo de que algo