Capítulo 14.

Otra vez me levanté temprano, casi no había dormido pero mi cuerpo no se sentía cansado, mi corazón si se sentía de esa manera, pesaba más de lo que debería y eso no era sano, sabía que iba a pesar mucho más por una petición mía. Apenas salí de mi cuarto y escuché como golpeaban la puerta de servicio, miré disimuladamente quien estaba ahí notando que Oriana estaba del otro lado. Abrí la puerta lentamente muy confundida.

- ¿Señorita Oriana? -Pregunté, medio dormida.

- ¿Me recuerdas tu nombre?
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP