Quería vomitar, estaba tan nerviosa que simplemente quería vomitar. Sentía un nudo en la garganta y sobre todo el estómago completamente revuelto mientras Felipe la veía. Ni siquiera estaba de acuerdo contigo mismo por haber soltado aquella pregunta. Había dicho una pregunta que podría resultar bastante peligrosa pero en el momento que lo había dicho no lo había pensado con claridad y en esos momentos, después de unos