36. ¿Que dijiste?
Sentía que frente a ella Danilo y Felipe seguían golpeándose. Incluso si ya había pasado más de una hora desde que la pelea había terminado, ella aún seguía manteniendo toda esa adrenalina dentro de su cuerpo. Seguirá temblando y aunque ya se había tomado un tranquilizante, sentía que de nada le había servido.
— Oye, Victoria, ¿Te encuentras bien?—preguntó Danilo con los nudillos totalmente rojos— no luces muy bien. Lamento haberte hecho pasar ese mal rato. Perdí el control por completo.
—Teng